FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO DE COCHABAMBA
A finales del año 2006 representantes de editoriales, distribuidoras y librerías comienzan a agruparse para iniciar la conformación de una institución que los represente, tomando como referencia las experiencias de La Paz y Santa Cruz. De ahí el surgimiento de una estrategia de consolidación del naciente grupo a través de la organización de la I Feria Internacional del Libro de Cochabamba (FILC).
Esta primera gran exhibición se lleva a cabo en ambientes del Club Social del 10 al 21 de octubre del siguiente año, congregando a 33 expositores y recibiendo a unos 10000 asistentes, marcando un inicio auspicioso tanto para la futura Cámara Departamental del Libro de Cochabamba como de su Feria Internacional.
En la actualidad la FILC congrega anualmente a miles de visitantes, creciendo como la mayor vitrina cultural y comercial alrededor del libro en nuestro medio. En sus diferentes versiones, a partir de 2011, la feria ha contado con un promedio de setenta instituciones participantes cada año, y cada versión sobrepasa las 100 horas de programación entre eventos y actividades articuladas al evento, desarrolladas en 11 días de intenso movimiento cultural. En su recorrido histórico, la FILC se ha engalanado con la presencia, como países invitados, de naciones como Argentina, Cuba, Paraguay y este año la República Italiana.

OBJETIVOS Y FINALIDAD
La finalidad de la FILC se asienta en la idea asistida por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) de que “toda iniciativa que promueva su divulgación (la del libro) redundará oportunamente no sólo en el enriquecimiento cultural de cuantos tengan acceso a él, sino en el máximo desarrollo de las sensibilidades colectivas respecto de los acervos culturales mundiales (y locales) y la inspiración de comportamientos de entendimiento, tolerancia y diálogo…” (Resolución de la UNESCO del 15 de noviembre de 1995).
De esta forma se delimita que la FILC fomentará de manera activa el acceso y la práctica de la lectura, la defensa de la industria editorial legalmente establecida y la facilitación de espacios y momentos de intercambio cultural -en un dialogismo horizontal y diverso- de los distintos actores vinculados a los procesos de creación, difusión y utilización de la producción bibliográfica.